EL TRABAJO SOCIAL CON POBLACIÓN ADULTA MAYOR
…es dirigido a las personas adultas mayores usuarias, a su entorno físico y social, así como a la infraestructura y espacios para su desarrollo, el cual incluye su familia y otras relaciones interpersonales. Además, involucra de forma directa al personal profesional y técnico y a los grupos de voluntariado y estudiantes (s.f.).
En cuanto al párrafo anterior, es fundamental recalcar que, además de la valiosa puesta en práctica de dicho modelo, para el trabajo social es vital que sus intervenciones surjan de las necesidades sentidas de cada individuo, es decir, las que estos perciban como tales, y acompañarlos en el proceso de priorización de estas.
Beneficios que ofrece el Trabajo Social a la población adulta mayor de ASCATE
Detectar los diversos factores “positivos” y “negativos”, que constituyen la realidad cambiante de cada persona adulta mayor, sus familias y comunidades; lo que permite aportar valiosa información que, conduzca las futuras intervenciones desde el área.- Recibir asesoramiento y brindar seguimiento a la persona adulta mayor, y a su familia sobre situaciones presentadas, a nivel económico, familiar y social.
- Procurar la disponibilidad de recursos que, permitan cubrir las necesidades insatisfechas de la población adulta mayor, mediante las redes de apoyo.
- Recibir talleres y capacitaciones diversas, sobre temas de interés de las personas usuarias, sus familias o de la organización.
- Acompañar y educar en temas como: manejo del duelo, resolución de conflictos, intervención en crisis, manejo del estrés, entre otros.
- Brindar soluciones precisas, mediante aportes al equipo interdisciplinario, para que como equipo técnico a su vez ofrezca una atención oportuna a las personas adultas mayores.
Elaborado por:
Licda. Alejandra Jiménez Castro,
Trabajadora Social, cód. 2652.
ASCATE
Referencia
Asociación Cartaginesa de Atención a Ciudadanos de la Tercera Edad. (s.f.). Recuperado el 28 de julio del 2022, de https://ascate.org
Revista costarricense de trabajo social. (2017). Áreas de acción profesional del trabajo social gerontológico. Recuperado el 28 de julio del 2022, de https://revista.trabajosocial.or.cr/index.php/revista/article/view/319/413#:~:text=El%20trabajador%20social%20vincula%20y,OPS%3B%202004%2C%2094)
MEJORA LA EMPATÍA
Como referencia de la Comisión Nacional de Emergencias donde nos recomienda establecer Planes de Emergencia Familiar que nos ayuden a prevenir mejor y estar mejor preparados ante una emergencia o mejor aun evitar que ocurra o disminuir sus efectos.
Nuestra propuesta, en este mes tan importante y relevante, como lo es el mes de octubre de la persona adulta mayor, es resaltar y puntuar, no solamente que no hay salud sin salud mental, sino además, que no hay salud sin una validación completa de todos los derechos que conforman la vida, considerando esta en un sentido amplio, haciendo hincapié incluso, no solo en los derechos de esta población, sino que, ampliando el análisis e intentando visibilizar, todos aquellos factores que influyen en lo que se conoce como discriminación múltiple, es decir, mostrando aquellos elementos que dificultan, o en muchos casos impiden, el acceso al disfrute y goce pleno de dichos derechos de todas las personas adultas mayores.
Surgen entonces muchos cuestionamientos, sobre todo cuando se oye decir, cada vez más, que la población vieja, o sea, la que más tiempo ha vivido, es la de mayor vulnerabilidad o la que está en mayor riesgo de contagio y de muerte por razones del coronavirus y el Covic-19. Es por eso la importancia de analizar algunos asuntos importantes al respecto.
Ante esa pregunta, vale recordar la frase del psicólogo español Jerónimo de Moragas: “nacer es comenzar la vida como un riesgo”. La vida es, sin duda, un riesgo permanente. Estaríamos, no obstante, en estos tiempos de pandemia, ante un riesgo enorme e inesperado. Eso no quiere decir que las condiciones de riesgo sean uniformes solo por tener una edad determinada.
Debido a la pandemia por